COVID-19

El país y el mundo empieza a vivir una de las pesadillas más grandes de la historia con la Declaratoria de Pandemia del Coronavirus, el enemigo silencioso que ha empezado a atacar a tantas persona vulnerables y no vulnerables.

El Ecuador hoy se declara en estado de “Excepción “, con todos los protocolos que conlleva este estado de excepción y el “Toque de queda” 

En la vida de cada persona, de cada familia, de cada organización convergen una serie de preocupaciones, angustias, dolores, temores por la incertidumbre de qué pasará en cada vida humana, en la economía familiar, nacional, mundial.

El Señor nos da esta oportunidad para acercarnos y avivar nuestra fe, desde el “encierro forzado” y desde allí como religiosas unirnos más a nuestro Señor en la oración intensificada, en los pequeños y grandes actos personales y comunitarios que podamos hacer, para interceder ante la Majestad Divina por la situación que se empieza a vivir; a la vez que servirá para fortalecer los lazos de caridad fraterna con una vida comunitaria menos atropellada por el vaivén de las actividades diarias.

Señor, que podamos descubrir tu paso en esta situación presentada.