HACE OFRENDA DE SU VIDA M. ROSALÍA GUERRERO, A QUIEN LA AMÓ PRIMERO.

En este contexto de la situación de pandemia que atravesamos. Hoy nuestra querida M. Rosalía entrega su vida en los brazos de Dios, a sus 98 años de vida, que se han apagado lentamente a los ojos del mundo, pero que se han abierto a la dimensión de eternidad. Gracias querida madre por dar a su comunidad su consagración, hasta su último aliento.

Lamentamos no poder realizar el funeral que acostumbramos en comunidad, por los protocolos que debemos seguir, pero nuestra oración y las eucaristías celebradas en su honor, son la mejor adhesión de gratitud. Nos encomendamos a su intercesión.