Nuestra espiritualidad

 

Es Eucarística, el Espíritu de la Congregación es el de Inmolación por amor, en unión con Jesucristo.  Cada uno de sus miembros deben considerarse como víctimas de caridad, ofrecidas en unión con nuestro Señor Jesucristo, por los mismos fines con que se ofrece diariamente el sacrificio del altar, esto es:

  1. Glorificar y ensalzar a Dios, reconociendo su infinita soberanía y absoluto señorío sobre todas las criaturas.
  2. Darle gracias por sus incesantes beneficios.
  3. Reparar los ultrajes que el pecado irroga a esta majestad infinita.
  4. Suplicar en su generosidad inefable los bienes y gracias que continuamente necesitamos todas las criaturas.

Estos cuatro fines eucarísticos, acompañarán la realización de las buenas obras  de las hermanas de la Congregación[1].

 

“La cruz que ha salvado al mundo hasta ayer, la salvará también hoy y mañana” 

P. Matovelle